miércoles, 24 de diciembre de 2014

Feliz Navidad, para todos aquellos que ama el Señor, todos los hombres, que su mensaje de Amor, Alegría y Ternura, llegue a nuestros corazones y los haga rebosar de Felicidad. 

Las monjas del Monasterio de San Joaquin y Santa Ana. Valladolid.


viernes, 19 de diciembre de 2014

La Navidad según el papa Francisco

"La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor."
Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma.
El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida.
Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.
La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir.
Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad.
Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor.
La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor.
Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien.
La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti.
El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano.
La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos.
La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y reestableces la paz, aun cuando sufras.
La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado.
Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti. 

lunes, 8 de diciembre de 2014

domingo, 7 de diciembre de 2014

Quiénes somos.

Nuestro monasterio fue fundado en Palencia en Perales en 1160, dentro de la orden del Cister, su función principal dedicarse a Dios, mediante la oración, contemplación, alabanza, penitencia y renuncia del mundo.
Seguimos a Cristo, cumpliendo su evangelio, escuchamos su palabra, la meditamos. Nuestra norma de vida es la Regla de San Benito, y desde ella vivimos dentro de  la espiritualidad cisterciense.
Estas son nuestras señas de identidad y no otras, la fuerza de Dios es la que reside en nuestra casa, la fuerza del Espíritu que sopla donde quiere, nuestra casa esta llamada a ser casa de oración y recogimiento en la búsqueda de Dios a través del seguimiento de la llamada de Dios Nuestro Señor.
Por todo esto es por lo que deseamos ser conocidas como un signo visible de la presencia de Dios, del amor de Dios por todos.